La querella del fiscal Anticorrupción pone un oscuro final a 64 años en la entidad

Julio Fernández Gayoso se aferró al poder en Novacaixagalicia hasta el último momento y sólo la querella presentada por la Fiscalía Anticorrupción, en junio del año pasado,

Julio Fernández Gayoso se aferró al poder en Novacaixagalicia hasta el último momento y sólo la querella presentada por la Fiscalía Anticorrupción, en junio del año pasado, consiguió apartarlo de la presidencia de la institución. Está imputado por autorizar la mejora de los contratos de alta dirección en la caja el 20 de octubre de 2010, unos días después de aprobarse la fusión de Caixanova y Caixa Galicia.

La Fiscalía considera que estos hechos se pueden calificar de delito de administración desleal o delito de apropiación indebida con abuso de las funciones de su cargo por parte de los cinco exdirectivos de Novacaixagalicia imputados y a los que reclama la devolución de 7,8 millones de euros.

Gayoso tenía en aquel momento 80 años (cumplió 81 en diciembre pasado) y ponía así un grotesco final a 64 años en la entidad, de los que más de 40 fue director general. Entró en ella cuando tenía 16 años y medró a la sombra del entonces presidente, y luego alcalde franquista, Rafael Portanet, y con sólo 33 años era nombrado director general.

Sus movimientos para perpetuarse en el poder hicieron que primero Caixavigo y luego Caixanova modificaran sus estatutos para posponer la edad de jubilación y ampliar su mandato como director general en 1995 y 2000, en una operación, que incluyó cambios en la Ley de Cajas, y que se interpretó en su momento como un freno a la fusión con Caixa Galicia. En el año 2000, cuando se produjo la fusión de las cajas del sur de Galicia (Vigo, Ourense y Pontevedra), consiguió deshacerse de su principal competidor, el director general de Caixa Ourense, Luis Carrera, y en poco tiempo formó un equipo de Caixavigo en el que eliminó todo rastro de las otras dos entidades.

En diciembre de 2006 Gayoso cumplía 75 años y se aferró a otra argucia para continuar al frente de Caixanova. La Ley de Cajas permitía ser nombrado consejero y presidente si aún no se habían cumplido los 75 y una vez designado, podría cumplir el mandato de cuatro años. En junio era elegido miembro del consejo por el grupo de impositores y luego presidente en funciones ejecutivas, algo que no había ocurrido nunca en la entidad pero que dejaba de nuevo el timón en sus manos.

Ya en 2010, durante el proceso de fusión de Caixanova y Caixa Galicia Gayoso exigía un blindaje de nueve años, algo que rechazaron Caixa Galicia y la Xunta, que intentó infructuosamente deshacerse de él, lo que hizo que el Banco de España retirara su apoyo a José Luis Méndez y revalidara a Gayoso al frente de Novacaixagalicia.

Cuando se creó la caja, Gayoso compartiría con Mauro Varela la presidencia por un periodo de 18 meses cada uno, una alternancia a la que ponía fin la querella de la Fiscalía. En aquel momento Novacaixagalicia era el accionista mayoritario de Novagalicia Banco y hoy en día lucha por sobrevivir tras quedar reducida a cero su participación en NCG y con un futuro tan complicado como el que se le presenta a Julio Fernández Gayoso.

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