La única librería española de Italia resurge y se hace más laica

Estuvo a punto de echar el cierre el pasado mes de marzo, pero ahora está más viva que nunca: la Librería Española de Roma, la única completamente española de toda Italia, ha

Fachada de la Librería Española de Roma.
Fachada de la Librería Española de Roma.

Estuvo a punto de echar el cierre el pasado mes de marzo, pero ahora está más viva que nunca: la Librería Española de Roma, la única completamente española de toda Italia, ha resurgido con una nueva gestión que toma el relevo de la orden religiosa que la ha regentado durante sus 47 años de vida.

La crisis y la imposibilidad de traspasar el local a una nueva generación de gestores obligó a las monjas españolas a poner el cartel de 'cerrado', pero la italiana Patrizia Porpora, que estaba a punto de abrir una librería generalista en Roma, escuchó la noticia y se puso al mando del local.

Ahora la librería pretende ser un punto de encuentro entre los estudiantes, literatos, lectores y escritores que acudan a sus estanterías en busca de las últimas novedades o de los títulos más clásicos, que han restado sitio a los libros de teología que las han ocupado durante años.

En el interior ya hay un espacio dedicado a Eduardo Mendoza -ganador del Planeta por 'Riña de gatos. Madrid 1936'- con novelas como 'La verdad sobre el caso Savolta', 'La ciudad de los prodigios' o 'El laberinto de las aceitunas', que ya han llamado la atención de los lectores más actualizados.

Las obras del ganador del Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, se acabaron el mismo día en que se conoció el fallo del premio, pero ya ha llegado una nueva oleada de ejemplares que puebla el escaparate.

'Hemos querido hacer de esta librería un punto de encuentro donde estén presentes las últimas novedades, que tenga presentes los premios que se conceden a los autores en lengua española y que esté en contacto con España', explica Porpora en una entrevista con Efe desde este local, ubicado en Piazza Navona y al lado del Instituto Cervantes.

Según la empresaria, 'en los últimos años ha habido un resurgimiento del acercamiento de los italianos a la lengua española y de su deseo de profundizar en su realidad cultural, social y política'.

Por eso, y porque 'hubiera sido una gran pérdida cultural', Porpora ha querido darle un nuevo aire a la librería y convertirla en un espacio de servicio que satisfaga las peticiones de los lectores y estudiantes, también a través de la distribución por Internet.

Entre los títulos más cotizados se encuentran 'Inés y la alegría', la última publicación de Almudena Grandes, y 'toda la novela negra española', con exponentes como Alicia Giménez-Barlett, Lorenzo Silva o el ganador del Planeta, Eduardo Mendoza.

La Librería Española, que colabora estrechamente con el Instituto Cervantes, con el que comparte fachada, también centra su apuesta en la literatura latinoamericana, especialmente en autores cubanos, como Leonardo Padura, de quien se acaba de traducir al italiano su novela 'El hombre que amaba a los perros'.

'Los libros que se traducen al italiano tienen luego un gran interés para las personas que estudian español, que van en busca de la versión original', añade Porpora.

También destacan las obras del Premio Alfaguara 2009, Andrés Neuman, o del vasco Kirmen Uribe, que obtuvo el Premio Nacional de Narrativa con 'Bilbao-Nueva York-Bilbao', otro de los más vendidos en Roma.

No faltan los superventas de la literatura extranjera como Ken Follet, con su último éxito, 'La caída de los gigantes'.

'Nuestras estanterías también son un punto de referencia para la comunidad española y latinoamericana que está en Italia', precisa Porpora.

Con todos estos ingredientes la Librería Española ha visto cómo las ventas aumentaban un 10 por ciento en los últimos tres meses, ayudadas por el inicio del nuevo curso escolar, que ha potenciado las ventas de los libros de lengua, pero también por una apuesta que se atreve a desafiar a la crisis.

'Creo en la librería especializada, la crisis se nota menos y el éxito está muy ligado a lo rápido que sea uno eligiendo y captando los libros', concluye.

Las paredes de este rincón hispano de Roma están más vivas, pero cuando aún no está claro cuál es el futuro del libro digital, este lugar, desde el que puede contemplarse la Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini, conserva aún el sabor de las viejas librerías, aquellas en las que ningún ejemplar se resiste a los lectores más ávidos.

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