Feijóo reconoce que la Xunta gobernó a medio gas tres meses
Afirma que pagó facturas hasta el 30 de diciembre de 2011 pero no contrajo nuevas obligaciones
El cumplimiento del déficit volvió ayer a protagonizar los aguijonazos preelectorales que se están lanzando populares y socialistas. Las acusaciones no fueron proferidas en un marco tan solemne como el Hemiciclo del Parlamento gallego, pero los argumentos fueron los mismos y casi a la misma hora. Mientras la diputada socialista María José Caride insistía en que en la Xunta cerró el presupuesto de 2011 'el 30 de septiembre' con el objetivo de 'cuadrar sus cuentas a costa de dejar irresponsablemente tiradas a empresas, familias y ayuntamientos en el momento que más se necesita su ayuda'; Núñez Feijóo calificaba desde San Caetano que las acusaciones vertidas el día anterior por Pachi Vázquez son una 'mentira mayúscula. Se supone que mentir en la Cámara es el mayor pecado, entre comillas, que puede cometer un político'.
Para que la oposición se redima, el presidente de la Xunta recomendó que al 'igual que Galicia superó el déficit, el PSdeG tiene que superar su déficit de madurez para no deteriorar gravemente la credibilidad de los intereses de Galicia'.
Pero los socialistas en vez de dar un paso atrás volvieron a tirar del Diario Oficial de Galicia (DOG), como había hecho su líder, para certificar que el presupuesto del pasado año apenas tuvo nueve meses de vigencia. 'En el último trimestre no se formalizó ningún compromiso de gasto nuevo ni se licitó ninguna obra', afirmó María José Caride.
El presidente Feijóo intentó desmontar la acusación con la misma orden publicada en el DOG: 'Es justo lo contrario de lo que se afirmó, ya que garantiza que se pudiesen pagar facturas hasta el 30 de diciembre'. Pero cuando profundizó en la explicación, reconoció que durante tres meses no se tomó iniciativa alguna que invitase a un compromiso de gasto que no fuese de supervivencia: 'Lo único que dice el documento es que no se pueden obligar presupuestos que aún no estén iniciados, pero sí se puede pagar hasta el 30 de diciembre'. Es decir, la Xunta sí pago facturas atrasadas pero no contrajo nuevas obligaciones, salvo los gastos corrientes e imprescindibles como el abono de nóminas, pago a colegios, hospitales, farmacias... El Gobierno se mantuvo a medio gas.
Caride recordó que el propio presidente Feijóo prometió, el pasado mes de marzo, que 'los 1.500 millones de euros de facturas de 2011 pendientes se abonarían a lo largo de los primeros meses del presente año'. Según las cuentas echadas por la socialista, el presupuesto de este año tiene '1.500 millones de euros menos'. Apoyándose en estos datos, afirmó que el número de meses que se mantiene abierto el presupuesto se ha ido reduciendo 'paulatinamente' desde la llegada de Feijóo a la Xunta: 'Las últimas cuentas gestionadas enteramente por el bipartito, en 2008, se cerraron el 15 de diciembre, tal y como figura en el DOG. Sin embargo, en 2009 se adelantó la fecha al 13 de noviembre; en 2010, al 15 de octubre; y en 2011, al '30 de septiembre'.
Para Feijóo, lo grave es que lo acusasen de no pagar las facturas atrasadas y acusó a Pachi Vázquez de mentir deliberadamente.
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