El rey celebra su 75 cumpleaños en el peor momento para la Monarquía
El aniversario llega sin actos oficiales y como cierre de un año especialmente delicado para la institución y la familia real
El rey celebrará hoy su 75 cumpleaños en privado y lo hará como cierre de uno de los peores años para la monarquía española, en un momento en el que ha visto descender considerablemente su popularidad entre los españoles, y aún recuperándose de su última operación de cadera. A diferencia de su 70 aniversario, cuando ofreció una cena de gala en El Pardo a 450 representantes en activo y retirados de las instituciones, este año no habrá ninguna celebración oficial, según fuentes de Zarzuela por motivos de austeridad, pero también y sobre todo por el momento que atraviesa la institución en España. Mañana retomará su actividad pública en el Palacio Real con motivo de la Pascua Militar.
Una reciente encuesta desvelaba que ya son más los españoles partidarios de la abidicación del monarca en su hijo el príncipe de Asturias (45%) que los que prefieren que don Juan Carlos se mantenga en el cargo (40%). Este y otros sondeos de opinión publicados en los últimos meses ponen de relieve un deterioro de la imagen del rey -al que superan en valoración dentro de la familia real la reina y el príncipe-, que se ha visto afectada por la imputación de su yerno Iñaki Urdangarin en un caso de corrupción y el polémico viaje de caza del monarca a Botsuana en abril pasado.
Desde Zarzuela, sin embargo, se insiste en las últimas semanas, dentro de la campaña iniciada para devolver al rey la popularidad de antaño, que sus encuestas internas reflejan una recuperación de la imagen de la Corona, que suspendió por vez primera en la elaborada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de octubre de 2011, con una nota del 4,8.
DESAPEGO CIUDADANO
El CIS no ha vuelto a preguntar explícitamente por la imagen de la institución, pese a que la Casa del Rey asegura que la imagen de la Corona ha regresado a niveles previos al episodio del viaje de caza del rey a Botsuana, y confirma que la imagen del príncipe se ha resentido menos que la de su padre en estos años de desapego ciudadano hacia sus instituciones.
También la familia real ha sufrido en estos últimos años los efectos de otras crisis: en enero de 2010 la infanta Elena y Jaime de Marichalar completaron el proceso de su divorcio y en diciembre de 2011 la Casa del Rey apartó de las actividades oficiales al duque de Palma, Iñaki Urdangarin, por su conducta 'no ejemplar' tras ser imputado por supuestas irregularidades en el caso Nóos.
La polémica generada en abril de 2012 por el viaje del rey a Botsuana, donde se fracturó la cadera en una caída, abrió otra crisis, cerrada tras las ya célebres palabras de perdón a su salida del hospital, a la que siguió una nueva operación el pasado noviembre.
Desde entonces, los esfuerzos de Zarzuela por 'lavar' la imagen del monarca no han dado sin embargo el resultado esperado.
Contenido patrocinado
También te puede interesar