El Gobierno se mantiene neutral y no enviará a nadie la toma de posesión de Maduro

España apuesta por una solución diplomática y multilateral, mientras la crisis venezolana se mantiene como uno de los temas más polarizantes en la política internacional.

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El Gobierno español no enviará a ningún representante a la ceremonia de toma de posesión de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela, programada para este viernes, según confirmaron fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación. Esta decisión refuerza la postura de España de no reconocer el resultado de las elecciones presidenciales del pasado 28 de julio, cuya transparencia ha sido ampliamente cuestionada.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) no ha publicado las actas de votación, lo que ha generado dudas sobre la legitimidad del proceso. Por su parte, la oposición venezolana ha divulgado datos que sugieren una clara victoria de su candidato, Edmundo González, frente a Maduro. Sin embargo, España, al igual que la Unión Europea, ha optado por no reconocer a ninguno de los dos como presidente legítimo.

El Gobierno español ha reiterado que reconocer a González como presidente no resolvería la compleja situación política de Venezuela. En cambio, insiste en la necesidad de fomentar una solución negociada entre las partes, que permita una transición pacífica hacia la democracia en el país sudamericano.

Esta posición, aunque alineada con la política común europea, ha generado críticas internas. Tanto el Congreso de los Diputados como el Senado han solicitado al Ejecutivo que reconozca a González como presidente legítimo, sumándose a la presión internacional encabezada por varios países de América Latina y Estados Unidos.

Mientras tanto, en Madrid, José María Aznar y Mariano Rajoy, el líder de la formación, Alberto Núñez Feijóo, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, asistirán a una concentración en apoyo a Edmundo González. El acto busca reforzar la legitimidad del líder opositor venezolano y denunciar las irregularidades del régimen de Maduro.

La relación entre España y Venezuela sigue siendo tensa. Nicolás Maduro ha calificado de "terroristas" a dos ciudadanos españoles detenidos recientemente en Venezuela, acusándolos de ser "agentes encubiertos" del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Además, el mandatario venezolano ha anunciado una reclamación formal contra España por los "saqueos" de la conquista de América, una declaración que añade tensión a una relación ya de por sí conflictiva.

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