Muerte, desolación y solidaridad en Valencia

OPINIÓN

Como cubano descendiente de españoles con vasta experiencia en huracanes tropicales, me conmovió observar los gestos de solidaridad de los valencianos.

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En días pasados publiqué un escrito al encontrarme en la hermosa Comunitat Valenciana. El mismo fue para destacar la primera Feria de la Federación de Casas Regionales de España en Valencia capital. Ahora con tristeza escribo esta crónica para recordar a los fallecidos y a todos los que de una forma u otra padecieron de esta histórica DANA, que afectó a pueblos y municipios que han quedado completamente devastados por la fuerza del agua, que arrastró coches, viviendas y lo más importante, vidas que jamás podrán reemplazadas.

Me preguntaba el porqué la capital de Valencia no ha sido afectada por las extremas inundaciones. La principal causa fue que el cauce del río Turia también creció, pero no desbordó y no llegó al núcleo residencial de la capital de esta hermosa Comunitat Valenciana.

Debemos recordar que en 1957 se creó un nuevo cauce del Río Turia, el mismo que observé seco el día de la inauguración de la primera Feria de la Federación de Casas Regionales de España en Valencia, celebrada precisamente en uno de sus bordes de este río Turia muy cerca del Palau de la Música.

En 1957, a consecuencia de inundaciones, murieron unas 300 personas, teniendo que llevar a efecto el llamado Plan Sur o Solución Sur, costosa y colosal pero necesarias. No fue fácil realizar un nuevo trazado desde las afueras de Quart de Poblet hasta el norte de Pinedo. Esta obra concluyó el 22 de diciembre de 1969, pero no es hasta el año 1973 que las aguas dejaron de pasar por el viejo cauce del Turia.

Según los entendidos en materia meteorológica, esta DANA sufrida por los habitantes de los pueblos cercanos a la capital valenciana quedará en la historia, convirtiéndose en la catástrofe más letal de este siglo en la Comunitat Valenciana. A la hora de escribir este trabajo periodístico ya se ha anunciado la muerte de más de 211 víctimas; la mayoría residentes en Valencia, cinco en Castilla-La Mancha y Andalucia.

Pueblos y municipios valencianos arrasados por las riadas fueron: Alfafar, Catarroja, Chiva, Benetússer, Massanassa, Paiporta, Utiel y otros. La movilización de 5.000 militares más los 3.000 con que contaba Valencia para tareas de rescate y emergencias en las zonas afectadas, ya están en plena labores. También fueron duplicados los efectivos de la Policía Nacional y Guardia Civil.

Como cubano descendiente de españoles con vasta experiencia en huracanes tropicales, me conmovió observar los gestos de solidaridad de los valencianos. Aprecias a jóvenes con palas, escobillones, arraganes y otros útiles de limpieza en ristre organizados en batallones caminando desde la capital de Valencia hacia los municipios y pueblos afectados por esta destructiva DANA llenó de alegría, pues daban respuestas a los desastres, afirmando que las venideras generaciones son como fuimos nosotros, solidarios.

Recordé a la cantautora Mercedes Sosa cuando en una estrofa de su canción Razón de Vivir expresa: ¨Quién dijo que todo está perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón". Ser testigo de este fenómeno meteorológico y ver a jóvenes en unión con las Fuerzas Armadas y Cuerpos de seguridad del Estado en tareas de salvamento y limpieza llenó mi alma de alegría.

Todos permanecerán hasta que esos hermosos pueblos y municipios de Valencia vuelvan a la normalidad, atenuando en parte las muertes, desolación de los valencianos o no residentes en esta hermosa y dinámica Valencia.

Felipe Cid Domínguez

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