Los pastores regresan desde EE.UU.

Más de 700 personas acudieron a la cita organizada por la Asociación de Pastores Vascos Americanos en las localidades navarras de Eugui y Zubiri.

El campamento de pastores que se instaló en el Ayuntamiento de Esteribar estuvo ambientado con carteles de madera.
El campamento de pastores que se instaló en el Ayuntamiento de Esteribar estuvo ambientado con carteles de madera.

Más de 700 personas acudieron a la cita organizada por la Asociación de Pastores Vascos Americanos en las localidades navarras de Eugui y Zubiri. Las montañas del Pirineo navarro acogieron la sexta edición de una fiesta itinerante que pretende que los vecinos de la región no olviden las historias de los cientos de pastores que partieron desde esta zona para trabajar en el medio Oeste americano. En esta ocasión, el festejo también sirvió como tarjeta de presentación de la Euskal Artzainak Ameriketan (Asociación de Pastores Vascos en América) que se acaba de constituir como asociación y que, además de organizar este encuentro anual, tiene previsto recuperar las historias de sus convecinos en América e incluso programa un viaje para que los pastores puedan visitar de nuevo los lugares en los que vivieron su experiencia emigrante.

'Antes las familias eran numerosas y muchos de sus miembros iban a América para ganar un dinero, pero con vistas a volver y mejorar su situación aquí', señala Fernando Goñi, el tesorero de la asociación, hijo y nieto de pastores que vivió este éxodo en su propio hogar. 'Viajaron mi padre y tres tíos. Iban con contrato para tres años y con un período de prueba de seis meses. Muchos volvían una segunda y una tercera vez. Otros no aguantaban la soledad y regresaban'.

Sin embargo, fueron pocos los que dieron marcha atrás. Goñi señala que a pesar de haber pasado toda su vida en las montañas de Navarra o Euskadi, la barrera del idioma no asustó a la mayoría. 'Entre ellos se entendían en vasco. Además, todos dicen que las ovejas hablan igual en todo el mundo', dice con humor.

'Los vascos eran los pastores más reclamados por las empresas y autoridades estadounidenses, por su experiencia y voluntad de trabajo', señalan desde la asociación. De hecho, esta preferencia llevó a muchos españoles a presentarse como vascos.

'La mayoría emigró a los Estados de California y Nevada', señala Goñi quien confirma que el colectivo también fue muy numeroso en Wyoming, Arizona o Idaho, adonde comenzaron a llegar en la década de los 50. 'Eran muy jóvenes, por eso aún quedan muchos, aunque con una edad media superior a los 70 años'.

Ellos fueron los auténticos protagonistas de una fiesta en la que se intentó que revivieran sus años de juventud. Para ello se construyó un campamento al aire libre en el que se ofrecieron demostraciones sobre cómo cocinaban cordero o hacían pan entre brasas enterradas en el suelo. Una caravana y unos carteles tallados en madera hacían el ambiente más real.

Pero antes, los asistentes fueron recibidos en el frontón de Zubiri, donde la asociación proyectó unas imágenes de los pastores navarros y vascos en Estados Unidos. A continuación tuvo lugar una misa en la que hubo un emocionado recuerdo 'a los que ya no están'. En la sesión vermut se invitó a todos los participantes a un whisky con seven up, como tantos que bebieron al calor del fuego. Después se celebró la comida.

'No llenamos mucho el programa de actividades, porque queremos que aprovechen la jornada para reencontrarse y hablar entre ellos', confirma Goñi, que aseguró que 'el éxito de la fiesta es tan grande que muchos de los pastores que aún viven en EE.UU. hacen dos viajes al año a Navarra: en navidades y ahora'.

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