De Asturias a Buenos Aires: las raíces literarias que inspiraron al Premio Nadal en "El secreto de Marcial"
El secreto de Marcial es, en muchos sentidos, una continuación de "Mamá", el libro que escribió hace más de dos décadas y que narra la historia de su madre, Carmina.
Las raíces asturianas y las evocadoras historias de emigración de Carmina Díaz y Marcial Fernández, originarios de los concejos asturianos de Belmonte y Valdés, desde donde emigraron a Argentina, han acaparado los focos en las últimas horas. Ellos fueron los padres y protagonistas de sendas novelas del escritor Jorge Fernández Díaz, ganador del último Premio Nadal por "El secreto de Marcial", obra en la que el escritor argentino, traza un emotivo retrato de su padre, un hombre hermético y enigmático, y rinde homenaje a las vivencias de los emigrantes españoles durante la posguerra.
El secreto de Marcial es, en muchos sentidos, una continuación de Mamá, el libro que escribió hace más de dos décadas y que narra la historia de su madre, Carmina. En esa novela, publicada en 2002 y reeditada en 2019 - por la que el autor recibió la Medalla de la Hispanidad - Fernández Díaz relató la experiencia desgarradora de una niña asturiana de 15 años que, en 1947, fue enviada sola desde Asturias a la Argentina de Perón. Su madre la embarcó en Vigo con la promesa de que el resto de la familia la seguiría pronto, una promesa que nunca se cumplió. Carmina quedó atrapada al otro lado del Atlántico, enfrentándose a un desarraigo que marcó su vida.
“Hace 21 años escribí una novela verídica sobre mi madre, su inmigración y su desgarro. Mi padre era solo un capítulo en esa historia, un personaje secundario también en nuestras vidas”, recordó Fernández Díaz al recoger el Premio Nadal.
Con El secreto de Marcial, el autor cierra el círculo familiar y literario. Ambientada entre Asturias y Buenos Aires, la novela abarca desde la segunda mitad del siglo XX hasta la actualidad, explorando la compleja relación entre padre e hijo. “Madre hay una sola, pero todo padre es un enigma, y yo decidí resolverlo”, explicó Fernández Díaz. La muerte de Marcial Fernández en 2005 dejó al escritor con el desafío de plasmar su figura en palabras, un “fantasma literario” que lo rondó durante años.
La obra aborda los conflictos y malentendidos en el vínculo paterno-filial, pero también el contexto histórico de los emigrantes españoles que, como su padre, buscaban construir una vida mejor lejos de casa. “Es una novela verídica, melancólica y doliente”, afirmó el autor, quien recibió en 2019 la Medalla de la Hispanidad por la reedición de Mamá.
La huella asturiana
Asturias no es solo el origen geográfico de los padres de Fernández Díaz, sino también el eje emocional de ambas obras. La tierra que Carmina dejó atrás y a la que tardó muchos años en volver y que Marcial también cargó como un peso silencioso en su vida se convierte en un personaje más, una referencia constante que conecta las historias de ambos con la diáspora española.
De ahí que el Premio Nadal, ponga en valor el legado de los emigrantes, su valentía y el dolor del desarraigo. En palabras del escritor, que viajó por primera vez a España con tan solo 8 años, acompañando a su madre, y que aún recuerda los gritos y la emoción del reencuentro con su abuela : “Escribir sobre ellos es, en el fondo, escribir sobre todos nosotros”.
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