Ana Pontón (BNG) propone crear una oficina permanente en Suiza que preste asesoramiento e información a la emigración gallega

La portavoz nacional del BNG reclama acabar con la discriminación fiscal que soportan en la tributación de sus pensiones las personas emigrantes gallegas retornadas

Ana Pontón en el Centro Gallego de Basilea. Foto: Alejandra Plaza
Ana Pontón en el Centro Gallego de Basilea. Foto: Alejandra Plaza

La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, está de viaje en Suiza para conocer de primera mano la realidad de la colectividad gallega en ese país, integrada por más de 41.000 personas, más de un tercio de la población de ciudades como Lugo, Ourense, Pontevedra o Santiago, lo que convierte al Estado helvético en el que más emigración gallega acoge de toda Europa.

Para atender las necesidades de este amplio colectivo, que abarca varias generaciones de gallegos y de gallegas, la líder del BNG avanzó desde Basilea que la formación nacionalista llevará al Parlamento la propuesta de que Galicia disponga de una oficina permanente en Suiza para atender, asesorar e informar a gente de la emigración.

“Una oficina física y permanente con personal y medios necesarios para que nuestros emigrantes tengan un lugar de acogida, una oficina que les ayude en el momento de la llegada a Suiza, en la que recibir información y asesoramiento y desde la que hacer todo tipo de trámites administrativos, con agilidad y con el menor coste posible”, explicó la portavoz nacional del Bloque.

Trámites como la gestión de documentación, información laboral, fiscal, legal, de acceso a vivienda, asesoramiento en materia de derechos y deberes en el país de acogida, sobre las ayudas que pueden solicitar, indicó, “sobre todo cuando el idioma puede ser una dificultad añadida y se agradece que te hablen en tu propia lengua”. “Una oficina que, por ejemplo, te acompañe en todo el proceso de retorno, para que sea en las mejores condiciones posibles y sin perder derechos por el camino”, destacó, en una Suiza que, según los datos oficiales, es el país que más emigración gallega computa.

La líder del Bloque también hizo referencia a la “discriminación” fiscal que sufren los emigrantes gallegos por parte de la Hacienda del Estado, cuando deciden retornar a Galicia después de una vida de trabajo, agravios como el derivado de la doble tributación o el diferente trato en el importe exento en la declaración de la renta.

“Es injusto que a las personas emigrantes se les penalice fiscalmente poniendo una cantidad libre de impuestos más baja que para el resto de pensionistas, porque nada justifica que el conjunto de las personas pensionistas estén libres de la declaración de IRPF si su pensión no supera los 22.000 euros anuales, pero en el caso de los y las emigrantes retornadas de Suiza tengan que hacer la declaración de la renta a partir de 14.000 euros”, explicó Pontón.

En este sentido, el BNG va a seguir reclamando al Gobierno central que acabe con esta discriminación y, pese a que ya logró un acuerdo en el Congreso en esa dirección, seguirá vigilante hasta que sea efectiva la equiparación fiscal de las personas emigradas retornadas con el resto de las pensionistas. Una tributación por las pensiones que debe incluir también la supresión de la doble tributación.

Pensiones de invalidez

Igualmente, en materia fiscal, el Bloque trasladó a la colectividad gallega en Suiza que presentará iniciativas parlamentarias para que haya un reconocimiento automático tanto de las pensiones de invalidez como de los certificados de discapacidad emitidos en el extranjero “para que todas las personas emigrantes retornadas en esta situación no pierdan ningún derecho”, indicó.

Otra cuestión que preocupa es el recorte de servicios públicos que afectan a aquellos emigrantes retornados que nunca hubiesen cotizado ni en Galicia ni en el Estado español, porque quedan excluidos del acceso gratuito a la sanidad pública y están obligados a pagar una cuota de 90 €/mes.

“No es normal que después de que tu país de origen te obligue a coger las maletas por falta de trabajo digno, por falta de oportunidades, cuando decides retornar te trate como una ciudadana de segunda que no tiene derecho a la sanidad pública, cuando estamos hablando de algo tan básico como la salud de las personas”, explicó Pontón.

Reconocimiento a la emigración

La líder del BNG hizo un reconocimiento expreso del papel de la emigración y de lo mucho que los emigrantes tienen contribuido a la “modernización y dinamización económica de Galicia”, muy en particular las primeras generaciones que marcharon a Suiza en las décadas de los años sesenta, setenta y ochenta. Destacó además, el drama en términos personales y colectivos que supone que en 2023 miles de gallegos y gallegas, los más formados de la historia, tengan que seguir cogiendo las maletas de cara a la emigración, “como antes hicieran sus padres y madres y mismo sus abuelos”.

“Estamos perdiendo talento que costó mucho formar, miles de jóvenes que terminan por levantar sus proyectos de vida fuera, en Suiza o en otros países. Y tenemos que trabajar, y así lo estamos haciendo desde el BNG, para que Galicia sea un país el que nadie tenga que marchar por falta de oportunidades, porque tenga un trabajo precario o un salario que no le permite llegar a fin de mes, pese a estar profesionalmente muy formado”, explicó.

Pontón mantendrá diversas reuniones en Basilea, que concluirán con un encuentro con la colectividad en el Centro Gallego "A Sementeira, y seguirá su visita con la colectividad gallega en Zürich acompañada de la eurodiputada y responsable de política exterior del BNG, Ana Miranda.

_____________________________________________________________________________________________________

Pontón propón a creación dunha oficina permanente en Suíza que preste asesoramente e información á emigración galega

Reclama acabar coa discriminación fiscal que soportan na tributación das súas pensións as persoas emigrantes galegas retornadas

Desde Basilea fai un recoñecemento a todo o que a emigración ten aportado a Galiza e lamenta que en 2023 miles de mozos e mozas teñan que seguir collendo as maletas por falta de oportunidades

A portavoz nacional, Ana Pontón, está de viaxe en Suíza para coñecer de primeira man a realidade da colectividade galega nese país, integrada por máis de 41.000 persoas, máis dun tercio da poboación de cidades como Lugo, Ourense, Pontevedra ou Santiago, o que converte ao Estado helvético no que máis emigración galega acolle de toda Europa.

Para atender as necesidades deste amplo colectivo que abarca varias xeracións de galegos e de galegas, a líder do BNG avanzou desde Basilea que a formación nacionalista vai levar ao Parlamento a proposta de que Galiza dispoña dunha oficina permante en Suíza para atender, asesorar e informar a xente da emigración.

“Unha oficina física e permanente co persoal e medios necesarios para que os nosos emigrantes teñen un lugar de acollida, unha oficina que lles axude no momento da chegada a Suíza, na que recibir información e asesoramento e desde a que facer todo tipo de trámites administrativos, con axilidade e co menor custe posible”, explicou a portavoz nacional do Bloque.

Trámites como a xestión de documentación, información laboral, fiscal, legal, de acceso a vivenda, asesoramento en materia de dereitos e deberes no país de acollida, sobre as axudas que poden solicitar,-indicou-, “sobre todo cando o idioma pode ser unha dificultade engadida e se agradece que che falen na túa propia lingua”. “Unha oficina que, por exemplo, te acompañe en todo o proceso de retorno, para que sexa nas mellores condicións posibles e sen perder dereitos polo camiño”, salientou, nunha Suíza que, segundo os datos oficiais, é o país que máis emigración galega computa.

A líder do Bloque tamén fixo referencia á “discriminación” fiscal que sofren os emigrantes galegos por parte da Facenda do Estado, cando deciden retornar a Galiza despois dunha vida de traballo, agravios como o derivado da dobre tributación ou o diferente trato no importe exento de declaración da renda.

“É inxusto que ás persoas emigrantes se lles penalice fiscalmente poñendo unha cantidade libre de impostos máis baixa que para o resto de pensionistas, porque nada xustifica que o conxunto das persoas pensionistas estean libres da declaración de IRPF se a súa pensión non supera os 22.000 euros anuais, pero no caso dos e das emigrantes retornadas de Suíza teñan que facer a declaración da renda a partir de 14.000 euros”,explicou Pontón.

Neste sentido, o BNG vai seguir reclamando ao Goberno central que acabe con esta discriminación e, pese a que xa logrou un acordo no Congreso nesa dirección, seguirá vixiante até que sexa efectiva a equiparación fiscal das persoas emigradas retornadas co resto das pensionistas. Unha tributación polas pensiósn que debe incluír tamén a supresión da dobre tributación.

Pensións de invalidez

Igualmente, en materia fiscal, o Bloque trasladou á colectividade galega en Suíza que presentará iniciativas parlamentarias para que haxa un recoñecemento automático tanto das pensións de invalidez como dos certificados de discapacidade emitidos no estranxeiro “para que todas as persoas emigrantes retornadas nesta situación non perdan ningún dereito”, indicou.

Outra cuestión que preocupa é o recorte de servizos públicos que afectan a aqueles emigrantes retornados que nunca tivesen cotizado nin en Galiza nin no Estado español, porque quedan excluídos do acceso gratuíto á sanidade pública e están obrigados a pagar unha cota de 90 €/mes.

“Non é normal que despois de que o teu País de orixe che obrigue a coller as maletas por falta de traballo digno, por falta de oportunidades, cando decides retornar te trate como unha cidadá de segunda que non ten dereito a sanidade pública, cando estamos falando de algo tan básico como a saúde das persoas”, explicou Pontón.

Recoñecemento á emigración

A líder do BNG fixo un recoñecemento expreso do papel da emigración e do moito que os emigrantes teñen contribuído á “modernización e dinamización económica de Galiza”, moi en particular ás primeira xeracións que marcharon a Suíza nas décadas dos sesenta, setenta e oitenta. Destacou ademais, o drama en termos persoais e colectivos que supón que no 2023 miles de galegos e galegas, os máis formados da historia, teñan que seguir collendo as maletas de cara a emigración, “como antes fixeran os seus pais e nais e mesmos os seus avós”.

“Estamos perdendo talento que custou moito formar, miles de mozos e mozas que terminan por levantar os seus proxectos de vida fora, en Suíza ou noutros países. E temos que traballar, e así o estamos facendo desde o BNG, para que Galiza sexa un País do que ninguén teña que marchar por falta de oportunidades, porque teña un traballo precario ou un salario que non lle permite chegar a fin de mes, pese a estar profesionalmente moi formado”, explicou.

Pontón manterá diversas reunións en Basilea que concluirá cunha xuntaza coa colectivadade no centro galego A Sementeira, e seguirá a súa visita coa colectividade galega en Zürich acompañada da eurodeputada e responsable de política exterior do BNG, Ana Miranda.

Contenido patrocinado

stats