La Oficina del Retorno ha gestionado en sus primeros 9 meses, más de 1.100 consultas y facilitado el retorno de 150 familias a Asturias

Desde su apertura, la oficina ha recibido 500 consultas que han derivado en más de 1.100 acciones concretas, tales como asesoramiento jurídico, orientación laboral, gestión de documentación y apoyo en la elaboración de currículos. Además, ya se han empadronado unas 150 familias en el Principado, marcando un inicio prometedor para esta herramienta de apoyo.

La directora general de Emigración y Políticas de Retorno, Olaya Romano y la coordinadora de la Oficina, María Miranda durante la inauguración de los encuentros telemáticos para informar de las oportunidades de retorno a Asturias.
La directora general de Emigración y Políticas de Retorno, Olaya Romano y la coordinadora de la Oficina, María Miranda durante la inauguración de los encuentros telemáticos para informar de las oportunidades de retorno a Asturias.

Desde su apertura en abril del año pasado, la Oficina del Retorno del Principado de Asturias ha atendido a más de 150 familias que han decidido retornar o iniciar una nueva vida en la tierra natal de sus ancestros. Este servicio, focalizado en humanizar y personalizar el proceso de retorno, no solo gestiona trámites administrativos, sino que también ofrece apoyo emocional y práctico para garantizar que quienes retornan encuentren un entorno seguro y estable para reconstruir sus vidas.

“Desde la oficina ofrecemos un servicio personalizado de información, orientación y asesoramiento en los ámbitos jurídico, laboral y social, siempre adaptándonos a las circunstancias y necesidades individuales de cada persona o familia”, explica María Miranda, coordinadora de la Oficina. “Además, realizamos un acompañamiento durante todo el proceso de retorno y asentamiento, buscando favorecer su inserción sociolaboral en Asturias.”

La idea de crear una ventanilla única surgió con el propósito de simplificar el acceso a los recursos disponibles y garantizar una atención cercana y humana. “Queríamos evitar que los retornados se sintieran desorientados. Nuestro objetivo es que puedan concentrarse en establecerse y construir su nueva vida, mientras nosotros les ayudamos a resolver los trámites y a conectarse con los recursos adecuados”, añade la coordinadora.

Desde su apertura, la Oficina ha recibido 500 consultas que han derivado en más de 1.100 acciones concretas, tales como asesoramiento jurídico, orientación laboral, gestión de documentación y apoyo en la elaboración de currículos. Además, ya se han empadronado unas 150 familias en el Principado, marcando un inicio prometedor para esta herramienta de apoyo.

Son varias las vías de contacto, incluyendo atención presencial, telefónica y telemática. Actualmente, se trabaja en el desarrollo de una oficina virtual que complemente los servicios existentes, facilitando el acceso a quienes se encuentren fuera de Asturias y deseen iniciar su retorno.

En cuanto al perfil de las personas atendidas, Miranda señala que en su mayoría son adultos de entre 35 y 50 años, que regresan acompañados de sus parejas e hijos. “Estas familias suelen tener una formación profesional o universitaria media-alta, y buscan en Asturias un entorno seguro y estable que les permita crecer tanto personal como profesionalmente”, comenta. Las motivaciones para regresar están relacionadas, en muchos casos, con las dificultades socioeconómicas o políticas en sus países de residencia.

“Para muchos, Asturias representa calidad de vida, con servicios públicos de alta calidad, como la red de escuelas públicas y de atención sanitaria. Estos factores son decisivos para quienes desean un entorno donde sus hijos puedan desarrollarse con garantías”, señala.

Regresar a casa no es un proceso exento de dificultades. “Dejar atrás un país donde has construido una vida para empezar de cero, aquí implica un fuerte impacto emocional. Este duelo es una de las mayores barreras que enfrentan los retornados”, explica Miranda. Además, hay una importante carga administrativa que incluye la regularización de su situación en sistemas de protección social, educación, empleo y sanidad.

La Oficina de Retorno cuenta con un equipo multidisciplinar que incluye trabajadores sociales y asesores jurídicos que elaboran itinerarios personalizados para cada familia. “Realizamos valoraciones sociales para detectar las necesidades específicas de cada caso, y trabajamos de manera coordinada para garantizar que los retornados se sientan acompañados durante todo el proceso”, detalla Miranda.

Este acompañamiento no finaliza una vez que las personas llegan y se empadronan en Asturias. “El seguimiento es clave. Queremos asegurarnos de que los retornados no solo se establezcan, sino que logren integrarse plenamente en su entorno. Este seguimiento puede incluir llamadas, reuniones de evaluación y apoyo en situaciones nuevas que puedan surgir”, aclara. “Queremos ser ese puente entre las personas y los recursos del Principado, manteniendo una relación que les permita sentirse parte de Asturias, incluso cuando enfrenten nuevos desafíos.”

A poco más de seis meses de su inauguración, la Oficina del Retorno ya ha demostrado ser una herramienta valiosa para quienes desean regresar a casa. “La respuesta ha sido muy positiva, y nuestro reto es seguir mejorando y ampliando los servicios para llegar a todos los que necesiten este apoyo”, concluye Miranda.

Contenido patrocinado

stats