El Gobierno considera que la protesta independentista es un desafío político

El presidente de la Generalitat quiere dotar a Cataluña de estructuras de Estado con la 'soberanía fiscal' como primer paso

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, durante su comparecencia para valorar la Diada. (Foto: TONI ALBIR)
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, durante su comparecencia para valorar la Diada. (Foto: TONI ALBIR)

Miembros del Gobierno y del PP expresaron que el éxito que tuvo la manifestación del pasado martes en Barcelona para celebrar la Diada supone un 'desafío político'. Así, la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, declaró al respecto que 'no conviene equivocarse' en un país con cinco millones de parados. Tras la enorme marcha independentista que tuvo lugar el martes en Barcelona, y cuya asistencia fue cifrada entre 600.000 y un millón y medio de personas, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no quiso hacer ninguna declaración en relación.

Sin embargo, en el Gobierno consideraron que el Ejecutivo de la Generalitat 'se ha pasado' con los apoyos a la convocatoria de la marcha. Además, en el PP estimaron que el Gobierno de la Generalitat está tratando de lanzar un 'desafío político' al Ejecutivo central y admitieron que este problema le puede hacer daño al Gobierno 'popular'.

Por su parte, el presidente catalán, Artur Mas, se comprometió ayer a construir 'estructuras de Estado' para Cataluña, con la 'soberanía fiscal' como primera estación del camino hacia la 'plenitud nacional', tras la multitudinaria manifestación independentista, consciente de que 'nada será fácil', pero también convencido de que 'todo es posible si hay voluntad, grandes mayorías y gran capacidad de resistir'.

PACTO FISCAL

Mas que compareció ayer en el Palau de la Generalitat no mencionó ni una sola vez el objetivo del pacto fiscal y puso el énfasis en el camino hacia la 'plenitud nacional' de Cataluña, que pasa, en cualquier caso, por dotarse de una hacienda propia. 'El clamor de ayer fue muy claro y a la vez muy normal: una nación con una lengua y cultura propia y que, para seguir siendo ella misma y para progresar, pide simplemente tener un Estado, un instrumento para seguir siendo en el futuro lo que ha sido en el pasado', proclamó Mas, que prometió que actuará 'en consecuencia'.

Mas, que hoy viaja a Madrid para participar en un coloquio y el día 20 acudirá a la Moncloa, no descartó elecciones anticipadas y lanzó un mensaje a Rajoy: 'No me escuches sólo a mí, escucha al pueblo de Cataluña'.

Tanto desde el Gobierno como desde el PP creen que este intento del Ejecutivo catalán de presionar a Rajoy puede volverse en contra y acabar siendo un problema. En este sentido, recordaron que el siguiente paso será la negativa de Rajoy al pacto fiscal, pero el problema, afirmaron dirigentes populares, se le puede presentar a Mas a partir del día 21, cuando tenga que decidir si convoca elecciones anticipadas, y deba optar por incluir o no la propuesta de independencia en su programa electoral. Según estas fuentes, esta cuestión puede crear problemas internos en el seno de su propia federación.

Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría insistió en que España está pasando por un momento 'difícil' frente al que hay que actuar 'con responsabilidad'. A su juicio, se debe analizar 'con cierta frialdad', la manifestación de Barcelona, ya que 'no conviene equivocarse' en un país con cinco millones de parados.

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