El Celta logra un valioso empate en el Calderón
copa del rey
El Rácing derrota a Osasuna
El Atlético de Madrid complicó su continuidad en la Copa del Rey con un partido decepcionante en su campo, en el que siempre fue superado por un convincente Celta, que controló el encuentro durante los 90 minutos y al que tres paradas de David De Gea le privaron de un triunfo merecido (1-1). Habría sido hoy el resultado más justo en el estadio Vicente Calderón, donde el equipo rojiblanco recuperó sus dudas, pero resistió con el empate; un marcador que deja abierta la eliminatoria a la espera del decisivo choque de vuelta de la próxima semana en Balaídos, que determinará quien es el semifinalista. En dos minutos, ya quedó claro que no iba a ser nada fácil para el Atlético. En ese tiempo, el Celta sacó de centro, se lanzó hacia el campo local, dispuso de una falta peligrosa, en la que reclamó un posible penalti de Raúl García a Michu, y marcó en la siguiente jugada, un taconazo de Iago Aspas culminado por Trasshorras (0-1).
Así aprovechó el ambicioso conjunto gallego el despiste general del equipo rojiblanco en el inicio del partido, en el que el Atlético necesitó un golpe, en forma de gol, para despertar, para recordar la importancia de un choque que, con el posterior paso por Balaídos, daba entrada a las semifinales de la Copa del Rey.
Y un gol en contra, y más en tu campo, es una gran carga para cualquier equipo, aunque el Atlético reaccionó por momentos, liderado por las arrancadas, la habilidad y la potencia del argentino 'Kun' Agüero, y recuperó el terreno perdido en el marcador con el 1-1 firmado por el portugués Tiago, que debutó como titular y como goleador en un saque de esquina perfecto de Reyes.
Pero el empate tampoco cerró las dudas del conjunto madrileño, que se encontró con un choque exigente y con un rival valiente, rápido y preciso con el balón, que nunca renunció al ataque y que tuvo ocasiones en la primera parte, más que el Atlético, encomendado a alguna genialidad de Agüero para alterar el rumbo del duelo.
Ni la entrada del uruguayo Diego Forlán, de inicio el banquillo tras el esguince de tobillo sufrido el pasado domingo, cambió el difícil panorama para el equipo rojiblanco en el comienzo de la segunda parte, con síntomas más prometedores para el Celta, el dueño del partido, de las ocasiones y casi del área rival.
Tres notables paradas de De Gea salvaron al Atlético, en el que algunos jugadores estaban más preocupados de protestar las decisiones arbitrales que de jugar al fútbol y en el que el checo Tomas Ujfalusi se jugó la expulsión en una patada absurda cuando el balón ya estaba fuera del campo. El árbitro lo dejó en amarilla.
Entre el dominio absoluto del Celta apenas hubo tiempo para las oportunidades del equipo rojiblanco, que se veía contra las cuerdas con el paso de los minutos y que tardó en disparar a portería en la segunda parte casi un cuarto de hora, en un tiro centrado y lejano de Forlán, una interrupción mínima del monólogo de los visitantes.
El Racing de Santander, con dos grandes goles de Gonzalo Colsa y el senegalés Papakouly Diop, dio un paso hacia las semifinales de la Copa del Rey ante un Osasuna que mantuvo sus opciones al marcar el uruguayo Walter Pandiani a dos minutos del final.
Miguel Ángel Portugal, entrenador del Racing, y José Antonio Camacho, de Osasuna, afrontaron el primer asalto de esta eliminatoria con dos apuestas muy diferentes.
El técnico del conjunto cántabro presentó prácticamente a los mismos jugadores que viene utilizando en la Liga, mientras que el de Osasuna se decantó por jugar con los habituales suplentes.
El Racing salió a por el partido desde el pitido inicial y antes de que se cumpliera el primer minuto ya había dispuesto de una clara ocasión, en una jugada al primer toque que acabó con un remate de Xisco, que despejó con buenos reflejos Roberto.
La réplica no se hizo esperar y un pase de Rúper sobre Galán a punto estuvo de ser aprovechado por el delantero, pero su disparo cruzado fue despejado por Mario Fernández, desde el suelo y a una sola mano.
Con los dos equipos bien situados la iniciativa era del Racing, que sacaba partido de la fuerte presión que ejercía en el centro del campo y de las aperturas a las bandas, principalmente a la izquierda.
Superada la primera hora el partido se fue equilibrando y e Osasuna, al contragolpe, puso en apuros al Racing, disponiendo de una buena oportunidad en un pase al segundo palo, desde la banda izquierda, que remató Masoud y Christian interceptó tirándose a sus pies.
Tras el descanso, Osasuna trató de alargar sus posesiones para dormir el partido y el Racing siguió llegando a las inmediaciones del área navarra, aunque las prisas le llevaban a cometer numerosos errores en los pases.
Salvo un disparo lejano de Xisco, que salió ligeramente desviado, ninguno de los dos equipos acababa sus acciones ofensivas buscando puerta.
Hasta que Toni Moral recibió un pase en la banda izquierda y se internó en el área para dar un centro hacia la frontal, donde Colsa enganchó un duro disparo ante el que nada pudo hacer el meta Roberto.
El gol animó al conjunto cántabro, que no cedió terreno y siguió buscando la portería de un Osasuna en el que Camacho dio entrada a Pandiani y Camuñas para tratar de dar la vuelta al partido. Pero antes pudo aumentar su ventaja el Racing en una incursión de Munitis, ante el que tuvo que salir fuera del área Roberto, contra cuyo rostro estrelló el balón el delantero cántabro.
Osasuna no daba sensación de peligro y el Racing aumentó su ventaja con un excelente gol de Diop, que viendo al portero mal colocado le batió desde lejos. Sin embargo, el equipo navarro reaccionó y se fue vivo de El Sardinero al acortar distancias Pandiani con un tanto de mucha calidad.
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