Cien años de zamoranos en Buenos Aires

“Zamora no se ganó en una hora”

Celia Otero Ledo
Publicado: 27 nov 2024 - 08:44
En la imagen, la diputada Ferrero, el presidente de Zamora, Javier Faundez, Ornella Vanzillota, Directora de Relaciones Internacionales y Pablo Garzonio, subsecretario de RRII.
En la imagen, la diputada Ferrero, el presidente de Zamora, Javier Faundez, Ornella Vanzillota, Directora de Relaciones Internacionales y Pablo Garzonio, subsecretario de RRII.

En la mañana del día 20 de noviembre la Legislatura porteña recibía a una delegación de zamoranos encabezada por el Presidente de la Diputación, Javier Faúndez Domínguez, y el vicepresidente primero y diputado de Educación, Cultura, Turismo y emigración, Víctor López de la Parte. Con ellos arribaron representantes de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Zamora y una delegación de empresarios. Los esperaba Cecilia Ferrero, diputada porteña, presidenta de la Comisión de Cultura, con raíces zamoranas.

Los anfitriones acompañados por Roy Cortina y los huéspedes acompañados por el presidente del Centro Zamorano Alfredo Miranda
Los anfitriones acompañados por Roy Cortina y los huéspedes acompañados por el presidente del Centro Zamorano Alfredo Miranda

La ceremonia de bienvenida contó con la presencia de numerosos miembros de los Centros Castellanos y Leoneses, así como representantes de distintos centros y federaciones españolas de fuerte presencia en la ciudad.

“Es mi primera visita” dijo Don Javier Faúndez y tanto él como sus acompañantes se mostraron gratamente sorprendidos, tanto por el paisaje urbano y arquitectónico como por la cordialidad de sus habitantes.

Ya nos lo habían dicho, insistían en destacar, pero si uno no lo vive no puede sentirlo de verdad. Se hace difícil extrañar España, porque a cada paso uno encuentra un inmigrante o sus descendientes, con tantos amigos como me han demostrado ser las personas que nos recibieron, lo compruebo.

Estar en el Centro Zamorano es como estar en casa, su presidente Alfredo Miranda, festejó el año pasado el centenario de la entidad, ubicada en la calle Pasco 1358, con un gran evento al que concurrieron los más importantes funcionarios de la representación diplomática en el país -Embajadora y Cónsul- y el vicepresidente de la Comunidad de Zamora. Como broche de oro se presentó el libro “Cien años de Zamora en Argentina".

Hoy, un año después, el presidente Faúndez concreta la visita, fiel a aquella promesa. Acompañado de una delegación integrada, entre otros, por el profesor Juan Andrés Blanco Rodríguez, quien desde la Universidad de Zamora, UNED ha motorizado los Premios de la Emigración Española, con una gran repercusión, convirtiéndose así en un verdadero reservorio de historias, imágenes y documentos que cientos de emigrantes y sus descendientes han enviado con entusiasmo y emoción.

Javier Faúndez , presidente de la Diputación de Zamora, en un càlido discurso
Javier Faúndez , presidente de la Diputación de Zamora, en un càlido discurso

El viaje tiene varios objetivos, entre los que destaca presentar el programa “Zamora, destino vital”. Es un proyecto que busca atraer inversiones hacia los sectores productivos de relevancia: agricultura, industria, tecnología y turismo en Zamora, Castilla y León. Temas como el ecosistema emprendedor, la captación de talentos, el retorno personal y profesional y proyectos tan innovadores como Hidrógeno Verde y las industrias culturales y Creativas forman parte del programa.

El sector productivo de Zamora estaba también representado por empresarios del rubro de los sectores más expandidos en la economía zamorana, la carne, especialmente ovina, y la leche. Las oportunidades para ambos países de establecer convenios comerciales o de intercambio tecnológico están dadas y es bueno que las autoridades acompañen ese entusiasmo para el bien de los pueblos. La presencia de figuras tales como el presidente de la Cámara de Comercio española en Argentina, Guillermo Ambrogi, el de la Cámara empresarial de Zamora, Enrique Olivera Román, eran prueba del apoyo con que contaba la delegación y el programa Zamora Destino Vital que sería presentado al día siguiente en un importante hotel de esta urbe.

Intercambio de presentes
Intercambio de presentes

Ya en la legislatura fueron recibidos en el “Salón Eva Perón” por la Diputada Cecilia Ferrero, acompañada por la Directora y el subsecretario de Relaciones Internacionales Ornella Vanzillota y Pablo Garzonio, entre otras autoridades de la casa. La diputada Ferrero, en su alocución, destacó sus raíces y dijo sentir en esos instantes la presencia de su abuelo, quien, seguramente con la clásica boina puesta al modo castellano, había dejado un día su pueblo natal, “Manganeses de la Polvorosa”, allí en su querida Zamora.

Fue el diputado -mandato cumplido- Roy Cortina, aquí presente, recordó Ferrero, quien al percibir mi acercamiento a la colectividad española, en especial la gallega, me dijo un día: vamos a visitar a los zamoranos, mi familia procede de allí, y la mía también le respondí, yo tengo doble “regionalidad”. Fuimos muy cálidamente recibidos en el Centro Zamorano, que estaba próximo a cumplir 100 años, e inmediatamente sugerimos distinguirlos con la placa conmemorativa. Desde entonces Zamora entró en mí, como lo había hecho antes, a través de las historias de mi abuelo, que elegía regresar así.

Ya en el uso de la palabra, Javier Faúndez revela su propia historia, como hijo de emigrante a Alemania, nació en Bonn, y luego regresó a España, donde estudió.

“Yo también soy un poco gallego, -me dijo, cuando le comenté mis orígenes y mi contacto con La Región Internacional- como no voy a conocerla, si estuve 19 años en Galicia. Mi primer destino como maestro fue Mondariz, en Pontevedra, y luego en Orense, Bande”. O sea, que este zamorano “faloume en galego” sin inconvenientes. Afable, cordial y sencillo, Faúnde trasunta una transparencia que seguramente han detectado sus vecinos, de quien es alcalde hace casi veinte años,

En su presentación no faltó la clásica referencia al fútbol, que incursionara en Galicia, “donde si no fuera por el servicio militar me fichaba el Celta de Vigo” dijo, con una sonrisa, pero al hablar de ello comenta que estimula el deporte en su provincia, ya que si no hubiera apoyo del gobierno los clubes no podrían funcionar y son una parte fundamental en los jóvenes y también de la vida social colectiva.

“En España toda, en Zamora puntualmente, el tema de la falta de población es un clásico, y justamente para establecerla en los pequeños pueblos -que se están quedando sin ella- es necesario que tengan servicios y buenos”. Entonces comentó las inversiones destinadas a mejorar los centros de atención sanitaria. Y la diputada, sonriendo, acotó “de cada tema que hablamos, Javier me comenta el programa que ya tiene en marcha, es un gran gestor sin duda alguna”.

Con un “cursus honorum” que lo llevó desde candidato a concejal hasta alcalde, senador, vicepresidente y presidente de la Diputación, Don Javier no deja de ser aquel gran maestro, porque ofrece generosamente y recibe con humildad.

El intercambio de presentes incluyó, además del clásico mate argentino, una réplica del Palacio de la Encarnación, de la Diputación de Zamora, recibida por la Diputada, prometiéndose no demorar mucho en hacer una visita familiar. Es el destino del emigrante y sus descendientes, añorar y volver, en un eterno retorno que nunca finaliza, porque siempre hay una partida y un regreso pendientes.

La delegación y los representantes locales en la presidencia del recinto de sesiones de la Legislatura.
La delegación y los representantes locales en la presidencia del recinto de sesiones de la Legislatura.

La emoción fue el clima que dominó el evento, que continuó con un recorrido guiado del majestuoso edificio legislativo. El recinto de sesiones, un hemiciclo imponente en el que sonaban las voces de los discursos en debates de tiempos idos y presentes, los pasillos y salones diversos y hacia el final se llega a la biblioteca, un espacio imponente que fue objeto de admiración por las colecciones de documentos y libros, algunos incunables. Luego las escalinatas, las fotos y las despedidas. El grupo se había transformado en numeroso. Entre los asistentes se encontraban prestigiosos representantes de toda la colectividad española, de la Federación de Sociedades Españolas, y de muchos otros centros.

Zamora no se ganó en una hora, dice la expresión histórica, refiriéndose al asedio medieval en lucha por las apetencias de poder y territorios. Pero en Buenos Aires, los zamoranos ganaron el afecto de los porteños en menos que eso. La simpatía y cordialidad son buenos embajadores, y en tiempos de rivalidades, ofensas y agravios qué grato es recibir a quienes eligen la calidez y el buen temple. Antes de despedirse reiteró la promesa de esperar a quienes pudieran acercarse a Zamora, con los mismos brazos abiertos que había encontrado.

Me despedí pensando en ciertas “causalidades”, como la veta gallega de Don Javier Faúndez, que comentó tener una casa en Galicia, a la que poco puedo concurrir, claro, “pero que me gusta saber que me espera”. Vaya si lo comprendo Don Javier, es lo que me sucede a mí.

Celia Otero Ledo.

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