Alcoa dice que los residuos de la planta en Lugo están sometidos a controles
HUNGRÍA-VERTIDO
Los lodos rojos acumulados en una balsa cercana a la fábrica de la multinacional estadounidense de aluminio Alcoa en la localidad lucense de San Cibrao están sometidos diariamente a controles y
Los lodos rojos acumulados en una balsa cercana a la fábrica de la multinacional estadounidense de aluminio Alcoa en la localidad lucense de San Cibrao están sometidos diariamente a controles y han sido 'catalogados como no peligrosos', afirmó hoy la responsable de la planta, Raquel Vázquez.
En declaraciones a Efe en relación con la preocupación generada entre la población tras la rotura el lunes de una balsa de una empresa fabricante de aluminio en Hungría, Vázquez afirmó que Alcoa 'cumple la legislación vigente de minas y está sometido a controles diarios para vigilar la estabilidad del dique de contención y garantizar que se encuentra en condiciones adecuadas'.
Vázquez añadió que los controles se llevan a cabo tanto por parte de empleados de Alcoa como de una empresa exterior en esa balsa, situada en una zona próxima al mar en el vecino municipio de Xove.
Vázquez explicó que la parte sólida de este barro 'impermeable al agua', se acumula en el depósito formando capas, mientras que la parte liquida compuesta de agua y sosa cáustica se queda en la parte superior.
'Lo principal es que no se acumule el agua que es lo que más daño le hace al dique principal, por lo que hay que mantenerla alejada', dijo la responsable de la empresa.
El director de la planta de Alcoa, Rubén Bartolomé, señaló que en el proceso de transformación industrial de la bauxita en aluminio se utiliza sosa cáustica, pero apuntó que tras obtener la alumina, las aguas residuales son evacuadas a la balsa.
'Lo fundamental es retirar el agua con restos de sosa cáustica que se acumulan', comentó Bartolomé, y puntualizó que el proceso que se lleva a cabo en la planta lucense es 'completamente distinto' al de la planta de Hungría.
Vázquez señaló que el depósito de barro rojo que se acumula desde hace treinta años en la balsa de Xove contiene en la capa alta agua con sosa cáustica que es 'bombeada' hasta la planta de Alcoa, donde se somete a un 'tratamiento' y posteriormente se evacúa al mar.
Dijo que la empresa procede a 'controles ambientales periódicos', incluido 'un control de las aguas subterráneas para verificar que no hay contaminación'.
Diariamente la balsa recibe unas 3.000 toneladas de residuos, que equivalen a unos 1.700 metros cúbicos.
La balsa, con capacidad para 28 millones de metros cúbicos, tiene ocupada actualmente más de la mitad, pero puede acumular residuos hasta 2025, según responsables de la empresa, que indicaron que posteriormente, podría ser clausurada y recubierta de un manto vegetal.
El alcalde de Xove, Demetrio Salgueiro, afirmó que a diferencia del accidente de Hungría, los residuos evacuados de la planta de Alcoa al depósito se someten a un 'tratamiento previo'.
Contenido patrocinado
También te puede interesar